Vacunas cuestionadas, culpa de las fake news

La proliferación de noticias falsas o fake news, tanto en algunos medios de comunicación como en las redes sociales, es la culpable de que en los últimos años haya disminuido la confianza de la población en las vacunas. Vacunas cuestionadas, igual a aumento de riesgo para la salud pública.

“Estamos viviendo una infodemia donde la desinformación es, lamentablemente, parte de nuestro día a día. Todos tenemos la responsabilidad de aclarar los hechos antes de compartir algo con nuestra comunidad en línea. Verifique la fuente, verifique la historia y verifique la intención”. Son palabras de Emer Cooke, director ejecutivo de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), con motivo de la Semana Europea de Vacunación.

Esta Semana, que se celebra este año del 24 al 30 de abril, es una iniciativa de la Región Europea de la OMS, y su objetivo es resaltar la importancia de la vacunación para prevenir algunas enfermedades infecciosas y conmemorar los éxitos alcanzados gracias a los programas de vacunación en la promoción de la salud de la población.

Cooke ha afirmado que las vacunas “más seguras y efectivas no sirven de nada si la población no se vacuna”. Y cuantas más vacunas cuestionadas, menos porcentaje de personas que se la ponen.

 

Todo lo que han hecho estas vacunas cuestionadas

Existen vacunas contra más de 20 enfermedades potencialmente mortales. En España, nos ponemos habitualmente las de:

  • la meningitis
  • la poliomielitis
  • la difteria
  • el papiloma humano
  • el tétanos
  • la tos ferina
  • el rotavirus
  • la gripe
  • el sarampión
  • la rubeola
  • la más reciente, la COVID-19

Se calcula que todas estas vacunas, más las que se ponen en el resto del mundo, previenen entre dos y tres millones de muertes cada año. Este es el trabajo que hacen las vacunas cuestionadas.

Emer Cooke destacó en su intervención que «no hace mucho tiempo», el sarampión era una de las principales causas de muerte entre los niños, si bien entre 2000 y 2018, las muertes por esta causa disminuyeron en tres cuartas partes en todo el mundo y las vacunas previnieron aproximadamente 23,2 millones de muertes durante este período.

El directivo de la EMA también ha destacado que casi todos los países del mundo han eliminado el tétanos en madres y bebés gracias a las vacunas. Como resultado de la inmunización ampliada en el período 1988-2015, la estimación mundial de muertes de recién nacidos por tétanos disminuyó en un 96 por ciento.

Sin embargo, todavía existen enfermedades que suponen un problema para la salud pública mundial, ya que no se ha encontrado una vacuna que funcione contra ellas y que permita controlarlas. Es el caso del sida y el de la malaria. “En 2020 -dice Cooke-, hubo un estimado de 241 millones de casos de malaria en todo el mundo, lo que resultó en un estimado de 627.000 muertes. Los niños menores de cinco años son los más afectados por esta enfermedad y representan alrededor de dos tercios de todas las muertes por paludismo en todo el mundo. Más del 90 % de todos los casos y muertes por malaria ocurren en el continente africano».

La situación de la malaria ya está cambiando. En 2015 la EMA evaluó la primera vacuna contra esta enfermedad y recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó su despliegue entre los niños en el África subsahariana. La OMS informa de que el piloto en Ghana, Kenia y Malawi mostró que más de dos tercios de los niños en estos tres países se beneficiaron de la vacuna y las muertes por malaria se redujeron en un 30 por ciento.

Otros dos casos de éxito son el de la vacuna contra el virus del ébola -que provocaba una mortalidad entre el 25 y el 90 % de las personas que contraían la enfermedad- y el de la vacuna contra el herpes zóster.

El caso de la vacuna contra la COVID-19

La de la COVID-19 es la vacuna cuestionada por antonomasia, a pesar de que, según un estudio de la Oficina Regional para Europa de la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), a finales de 2021 se habían salvado 470.000 vidas entre los mayores de 60 años desde que la vacuna contra la COVID-19 llegó a 33 países europeos.

Otro estudio, realizado en EE. UU. y publicado en The BMJ, ha concluido que las muertes por COVID-19 se reducen en más de un 80 % en las zonas donde hay una elevada cobertura de vacunación, en comparación con las zonas donde se han vacunado menos personas.

Hasta el 11 de abril de 2022, se han administrado más de 11.000 millones de dosis de vacuna contra la COVID-19 en todo el mundo. El objetivo de la OMS es vacunar al 70 % de la población mundial para mediados de 2022.