Trucos para mejorar tu sistema inmunológico

El sistema inmunológico es una red de células y proteínas que defiende al cuerpo contra las infecciones. Mantiene un registro de cada germen (microbio) que alguna vez ha derrotado para que pueda reconocer y destruir el microbio rápidamente si invade en el cuerpo de nuevo.

En general, las vacunas actúan en colaboración con el sistema inmunológico para evitar la aparición de la infección y detener el desarrollo de las enfermedades relacionadas.

Por ese motivo, incluso si te has vacunado contra la infección de la pandemia COVID-19, es muy importante no descuidar tu sistema inmunológico que a la postre va a ser el verdadero garante de la salud. Hemos seleccionado una serie de trucos y consejos para potenciar la salud de tu sistema inmunológico.

1 Duerme bien

En estudios con adultos sanos, las personas que dormían menos de 6 horas cada noche tenían más probabilidades de contraer un resfriado que las que dormían 6 horas o más. Puedes consultar la fuente del estudio aquí.
La norma general es que los adultos deben dormir 7 o más horas , los adolescentes 8 o más y los niños pequeños hasta un total de 14 horas al día.

2. Haz que los alimentos vegetales sean los protagonistas de tu dieta.

Se ha demostrado en distintos estudios científicos que las personas que se alimentan principalmente de frutas, verduras, legumbres y semillas, asimilan una cantidad importante de antioxidantes. A su vez, los antioxidantes ayudan a disminuir la inflamación. Además, la fibra de estos alimentos alimenta la microbiota intestinal que puede mejorar la inmunidad y evitar que patógenos dañinos ingresen en tu cuerpo.

3. Cuidado con las grasas

Evita las grasas saturadas, que son las que suelen permanecer sólidas a temperatura ambiente. Alimentos como la mantequilla, los aceites de palma y coco, el queso y las carnes rojas tienen altas cantidades de grasas saturadas.
Consume grasas saludables como las presentes en el aceite de oliva y el salmón que pueden estimular la respuesta inmunológica de tu cuerpo a los patógenos al disminuir la inflamación.

4. Consume menos azúcar y carbohidratos refinados

Nos lo dice el sentido común, pero además existe evidencia científica que los azúcares agregados y los carbohidratos refinados (pan blanco, pasta, y arroz no integrales,etc.) pueden contribuir de manera desproporcionada al sobrepeso y la obesidad.
Respecto a la influencia del sobrepeso en la ineficacia de las vacunas, fuentes fiables lo demuestran. Por ejemplo, en un estudio en alrededor de 1,000 personas, a las que sufrían obesidad y se les administró la vacuna contra la gripe demostraron que tenían el doble de probabilidades de contraer la gripe que las personas sin obesidad del mismo estudio.