TERAPIA GÉNICA PARA LUCHAR CONTRA EL CÁNCER

Genetic EngineeringAunque todavía no es muy conocida la terapia génica es uno de los tratamientos más revolucionarios  que se suma a la lucha eficaz contra el cáncer. Según informan desde el Instituto Nacional del Cáncer  este tipo de terapia aún incipiente se basa en la manipulación del ADN de varias formas posibles, entre las que destacamos:

  • Remplazo de un gen supresor de tumor alterado que produce una proteína y no funciona con una versión normal del gen. Estos genes supresores tienen una función de prevención del cáncer al restaurar la función normal de estos genes.
  • Introducción de material genético para bloquear la expresión de un oncogén que es el responsable de fomentar el crecimiento de tumores. Moléculas cortas de ARN o de ADN con secuencias complementarias al ARN mensajero (mARN) del gen pueden empacarse en vectores o depositarse directamente en las células.
  • Para mejorar la reacción inmunitaria del paciente al cáncer también se introducen genes que producen citocina para estimular la reacción inmunitaria.
  • Inserción de genes en células cancerosas como método complementario para hacerlas más sensibles a la quimioterapia o radioterapia.
  • Introducción de “genes suicidas” en las células cancerosas del paciente que son capaces de activar un profármaco (forma inactiva de un fármaco tóxico) que hace que el fármaco tóxico se produzca únicamente en las células cancerosas.

Pese a lo futurista de esta propuesta es ya toda una realidad que está comenzando a dar los primeros resultados positivos. Es más tal y como recoge El País  en el reciente congreso de la Sociedad Americana de Hematoncologia se postuló como la primera propuesta.

De los ensayos presentados en el mismo destaca el de Doctor James Kochenderfer para el Centro para la Investigación en Cáncer de los Institutos Nacionales de Salud de EE UU. Se trató a 12 pacientes con mieloma múltiple, que es la segunda de las neoplasias hematológicas en incidencia y primera en mortalidad, con una supervivencia que no pasa del 10% o el 15%. Por el momento de los voluntarios, uno lleva más tres meses sin recaer.

Este mismo investigador también presentó datos de otros ensayos como uno a 20 pacientes que habían recaído tras un trasplante de médula para tratar cuatro enfermedades hematológicas distintas. En el caso de los pacientes con linfoma linfático agudo (ALL), cuatro de los cinco consiguieron detener la enfermedad, pese a que luego dos recayeron. También en los cinco de leucemia linfocítica crónica, tres consiguieron eliminar (total o parcialmente) o detener la enfermedad.

Leave a Reply