Semana de la lactancia materna

Del 1 al 7 de agosto se ha celebrado la semana de la lactancia materna. En este artículo abundamos en los beneficios que aporta la leche materna para los recién nacidos. Durante los primeros meses de vida, la leche materna es el mejor alimento que puede necesitar un bebé para crecer de manera saludable. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda “la lactancia materna en exclusiva durante los primeros 6 meses y su mantenimiento hasta los 2 años o más”.

  • La lactancia materna es fácil. Dar el pecho lleva tiempo y práctica. Si bien los bebés nacen con los reflejos que los ayudan a encontrar el pecho y a comenzar a mamar, muchas madres necesitan consejos y apoyo durante las primeras semanas para aprender a cómo colocar correctamente a su bebé o cómo asegurarse de que se agarre al pecho y succione bien.
  • Mientras se da el pecho, es posible medicarse. Aunque hay algunas medicinas que es mejor evitar mientras se está con la lactancia materna, se puede consumir la mayoría de los medicamentos. Aun así, es importante consultar con el médico y asegurarse de que es compatible con la lactancia, además de leer las instrucciones de cualquier medicamento que se compre sin receta.
  • La lactancia no duele: los pezones doloridos son evitables. La lactancia materna no debe ser dolorosa, aunque muchas madres experimenten molestias en los primeros días después del parto. Con el apoyo adecuado, colocando bien al bebé y asegurando de que está bien sujeto al pecho, se pueden evitar las heridas y grietas en los pezones. Si a una madre le resulta difícil dar el pecho a su pequeño, el apoyo de una enfermera de maternidad o un asesor de lactancia puede ayudar, así como algunas soluciones que existen en el mercado (como las pezoneras).
  • Aunque algunos alimentos como el chile, la cebolla, el curry, el alioli o el repollo pueden cambiar el sabor de la leche, la mayoría de los bebés se habitúan sin ningún problema a los distintos sabores de la leche materna. Si el bebé reacciona a un alimento en particular y se pone inquieto o tiene más gases de lo normal, es aconsejable evitar ese alimento durante una semana aproximadamente y luego reintroducirlo.
  • No hay ninguna razón médica para no incorporar leche artificial si fuese necesario. Mientras se continúa dando el pecho, algunas madres necesitan usar la leche de fórmula debido a la incorporación al trabajo u otras razones logísticas. Para mantener la producción de leche materna, lo recomendable es ofrecer el pecho al bebé tan a menudo como sea posible.
  • Casi todas las madres producen suficiente leche para alimentar a su bebé. La producción de leche materna está determinada por la demanda del bebé y la correcta posición al pecho. También ayuda si la madre está bien alimentada e hidratada.
  • Los bebés alimentados con fórmula suelen dormir un poco más entre cada toma, pero no duermen mejor que los bebés que toman pecho. Según diversos estudios, los bebés alimentados con leche artificial no duermen mejor, aunque pueden dormir más tiempo, debido a que la leche de biberón no se digiere tan rápido. Los bebés amamantados generalmente comienzan a dormir más tiempo a partir de las 4 semanas de edad.