¿Qué es el mentol y para qué sirve?

El mentol es un compuesto orgánico que se puede obtener tanto sintéticamente como de la naturaleza. Es una sustancia cristalina cerosa, clara o de color blanco, que es sólida a temperatura ambiente y se funde ligeramente por encima de dicha temperatura. Aporta un efecto refrescante sobre las mucosas del organismo y cuenta tanto con propiedades antipruriginosas como antisépticas y suele ser elaborado de la planta de la menta.

También es posible formularlo de manera alternativa en laboratorios, sin embargo esto no afectará a su función.
Sus propiedades naturales son desaconsejadas para el uso de cosméticos diseñados para un público menor de 3 años de edad.

La función del mentol consiste en ofrecer frescor a través de la estimulación de los receptores del frío, proporcionando a su vez algunas propiedades analgésicas. Será recomendable consultar con el médico correspondiente antes de comenzar a realizar aplicaciones de ungüentos o pomadas de esta clase de material, ya que un uso indebido o excesivo puede llegar a ser muy perjudicial.

Es muy común encontrarlo en los siguientes productos:

  • En la pasta dentífrica y diferentes enjuagues bucales.
  • En chicles y caramelos con sabores mentolados.
  • Caramelos de eucalipto para la garganta.
  • Aceites de menta.
  • Medicamentos o cremas para infecciones.
  • Pomadas para el tratamiento del dolor.
  • Inhaladores, pomadas y pastillas para la congestión de las fosas nasales.
  • Cremas para el picor.
  • Lociones y cremas de baño.

La gran mayoría de estos artículos podrán verse comercializados en farmacias o tiendas especializadas en esta clase de productos. Uno de las formas más populares en que se puede encontrar, es el mentol cristalizado de farmacia. Cristalizado puede utilizarse en ocasiones en las que se cuente con dolores articulares e incluso musculares. También es recomendado en multitud de ocasiones para el tratamiento de esguinces, reumas, artritis etc.