Pratica la neuróbica, la gimnasia del cerebro

El cerebro actúa como un músculo más, si no se ejercita puede atrofiarse y perder sus capacidades cognitivas. La neuróbica, también conocida como gimnasia cerebral o gimnasia mental, es un conjunto de ejercicios, problemas y rompecabezas mentales que mejoran el rendimiento del cerebro. El término neurobics fue acuñado por los neurobiólogos Lawrence Katz y Manning Rubin para describir ejercicios mentales diseñados para mantener al cerebro alerta, y fue popularizado por Lawrence Katz en 1999.​

La base teórica sobre la que se sustenta la hipótesis sobre los beneficios de la neuróbica es que las acciones rutinarias son tan automáticas en una persona que la mayoría realizan de forma inconsciente. Tales acciones automatizadas o inconscientes requieren una menor actividad en el cerebro, y menos ejercicio.

Ejercicios mentales: pasatiempos

Para mejorar la coordinación, la concentración y, en general, la salud cerebral, es importante ejercitar el cerebro y estimularlo. Pasatiempos como sudokus, crucigramas o sopas de letras, entre otros, o el cálculo mental, son un gran modo de entrenar, de una manera divertida, el cerebro. Estos juegos suponen un reto, pues obligan al cerebro a mantenerse activo al tener que esforzarse para pensar y poder resolver los enigmas. Todo ello facilita la creación de nuevas neuronas y conexiones entre ellas y, en definitiva, mejorar la actividad y salud cerebral.

Cambiar los hábitos

El cerebro necesita acción. Los movimientos y actos automáticos le sumen en un estado de inactividad poco beneficioso. Una manera de enfrentar esta situación es cambiar los hábitos y las pequeñas rutinas diarias para que el cerebro se vea en la obligación de trabajar y esforzarse, es decir, mantenerse activo. Algunas ideas: cepillarse los dientes o usar el ratón del ordenador con la mano menos hábil, ponerse el reloj en la muñeca contraria a la que sueles llevarlo, cambiar de sitio objetos que se suelan usar a diario o recordar mentalmente la lista de la compra, números de teléfono u otros datos.

Escribir a mano

Vivimos conectados a los ordenadores y la tecnología digital, por lo que todo lo analógico es cada vez menos frecuente. Sin embargo, escribir a mano es un buen ejercicio de neuróbica y uno de los más completos, pues ejercita tres capacidades a la vez: visual – observar lo que se está escribiendo en el papel-, motora -trazar las letras y/o palabras-, y cognitiva -recordar cada letra para poder componer la redacción-. Por todo ello, escribir a mano beneficia el cerebro, favorece la memoria, ayuda a procesar y elaborar mejor la información y potencia el aprendizaje.

Leer

Según un estudio realizado por investigadores peruanos, en el que participó la Universidad Complutense de Madrid, las personas que leen poco muestran un rendimiento cognitivo general inferior. Además, tienen menos velocidad de procesamiento, imaginación, atención, etc. Está claro que leer es una actividad muy completa y un hábito saludable, pues no solo mejora el pensamiento abstracto, sino también el funcionamiento y la reserva cognitiva del cerebro, es decir, la capacidad para mantener, a lo largo del tiempo, las actividades cerebrales.

Descanso

A medida que envejecemos, se van reduciendo las horas de sueño. Esto es algo inevitable, pero lo que sí se puede mejorar es la calidad del sueño. Para mantener una correcta salud cerebral, además de descansar unas 7 horas, los expertos recomiendan mantener un horario para levantarse y acostarse a la misma hora todos los días, evitar siestas largas que van más allá de media hora y no utilizar aparatos electrónicos antes de dormir.