El paciente digital del futuro será móvil, según The Valley

Según el estudio “El Paciente Digital” hecho por The Valley, el hub de conocimiento digital, el sector de la salud está inmerso en un proceso de transformación hacia la medicina de las 4P: Predictiva, Preventiva, Personalizada y Participativa. Un nuevo modelo individualizado, transversal y global, con monitorización en tiempo real y en el que el paciente genera datos y posee su propio registro.

En la evolución hacia este nuevo sistema sanitario, han entrado en juego las tecnologías más disruptivas como la eSalud, el Internet de las Cosas, Big Data, Mobile Health o los wearables que están contribuyendo a que los pacientes participen activamente en el cuidado de su salud. La finalidad de la medicina del futuro es generar engagement para que los usuarios midan su propia actividad y desarrollen hábitos saludables por iniciativa propia.

Así, son cada vez más los dispositivos de medición de la actividad y las plataformas de autoconocimiento y diagnóstico que ayudan a mejorar la calidad de vida recogiendo información y haciendo un seguimiento. Algunas de las tecnologías que lo están permitiendo incluyen:

  • Internet como fuente de consulta para temas relacionados con la salud
  • Wearables de monitorización de la actividad física y la salud mental en tiempo real
  • Analíticas en remoto
  • Dispositivos con sensores que analizan las constantes vitales
  • Espejos inteligentes con sistemas de cámaras que detectan si se padece alguna enfermedad
  • Dispositivos de prueba múltiple (respiración, saliva, sangre y orina) de autodiagnóstico

El mobile health representa la evolución de los sistemas de salud digitales (plataformas de telemedicina) a un nuevo sistema basado en smartphones y tecnologías wearables. Este formato novedoso hace posible recibir atención sanitaria sin tener que desplazarse; permite más agilidad en los tratamientos; reducción de costes pues las consultas on-line son más asequibles que las presenciales; y también, facilidad a la hora de transmitir datos médicos para pedir segundas opiniones. No obstante, aún existen limitaciones para su implementación total puesto que ni los médicos ni los pacientes están completamente preparados para utilizar estos medios.