NIÑOS Y BENEFICIOS DE LOS ESPACIOS VERDES

happy kids group have fun in natureEl predominio de la vida urbanita,  según acreditan estadísticas como la del Banco Mundial  nos ha alejado en cierta forma del contacto con la naturaleza. Conscientes, sin embargo, que nuestro origen como humanidad está en el íntimo vínculo con la Madre Tierra y no en el asfalto recobramos por momentos el deseo de acercarnos a los espacios verdes, algo altamente recomendable para muchos de los niños que solo han tenido acceso a la naturaleza por el uso y disfrute del parque de al lado de su casa. Las crecientes investigaciones sobre este tema señalan los múltiples beneficios que tienen los espacios verdes en los niños. En concreto según recoge el diario El Mundo  podría incluso actuar como protector contra la rinitis alérgica en determinadas áreas.

En un estudio realizado en más de 13.000 niños de de Alemania, Suecia, Holanda, Australia y Canadá y presentado en el cuarto Congreso sobre Alergia y Asma Pediátrica (PAAM)  se ha profundizado sobre una cuestión que planteaba dudas, sobre si vivir cerca de parques implica o no un mayor riesgo de tener alergias.
“Tenemos que comprender mejor cómo interactúan las personas con sus entornos verdes, qué tipos de vegetación hay que tener más en cuenta, tanto en términos de cantidad y diversidad, y si el efecto del medio ambiente sobre la rinitis alérgica depende del tiempo de exposición en las zonas verdes” argumentaron el grupo de expertos liderados por Elaine Fuertes, del Instituto de Epidemiología I, Centro Helmholtz de Múnich y del Centro Alemán de Investigación de Salud Ambiental, Neuherberg, Alemania.

Los resultados revelan que si es en zonas rurales “el riesgo de que los niños se sensibilicen a un alérgeno es menor”, mientras que si se sitúa en un entorno urbano, “las probabilidades aumentan. La contaminación actúa estimulando el sistema inmunitario para favorecer la sensibilización alérgica”.

Pero las bondades del contacto con la naturaleza no se reducen solo al fortalecimiento del sistema inmune sino también mejora el desarrollo cognitivo. En un estudio español  se ha demostrado que los niños escolarizados en colegios con parques alrededor o árboles en el patio encuentran un mayor estímulo. “Es la primera vez que se demuestra tal asociación en el mundo”, subraya Mark Nieuwenhuijsen, uno de los investigadores implicados en este trabajo y coordinador del Programa Contaminación Atmosférica del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL).

A su vez remarca “hemos demostrado que con zonas verdes, el desarrollo cognitivo mejora un 5%, un porcentaje muy significativo”, que repercute en la rapidez con la que el cerebro procesa la información. Asimismo en un completo reportaje de Natural Learning   se enfatizaban otro muchos beneficios para el crecimiento y aprendizaje de los niños.

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