Más de la mitad de los adultos europeos presentan altos niveles de colesterol

Estudios recientes demuestran que una reducción del 10% en el nivel de colesterol de la sangre puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca en un 50%. Desafortunadamente, las estadísticas muestran que más de la mitad de los adultos europeos presentan altos niveles de colesterol en la sangre, siendo precisamente Europa la región con la tasa más alta.

Según las últimas estadísticas, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Una gran proporción de estas muertes podrían evitarse reduciendo los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida actual como fumar, el consumo nocivo de alcohol, la inactividad física y la dieta poco saludable.

A pesar de que a veces el corazón no advierte hasta que es demasiado tarde, la presión arterial alta, un alto nivel de colesterol, el sobrepeso y la obesidad son signos de alarma ante los cuales hay que estar alerta y prestar especial atención.

“Aunque hay factores de riesgo que no se pueden cambiar, como la edad y los antecedentes familiares, hay muchas cosas que se pueden hacer en el día a día para cuidar el corazón. Se deben establecer objetivos saludables pequeños y alcanzables, y paso a paso obtener una versión más sana”, recomienda Florencia Braga, Gerente de Asuntos Científicos de Herbalife Nutrition EMEA.

Consejos para reducir el colesterol:

  • Limitar el consumo de grasas saturadas y grasas trans y centrarse en las grasas saludables: Las grasas saturadas tienen un mayor impacto en el “colesterol malo LDL”, incrementando su presencia en el organismo y disminuyendo el “colesterol HDL”, también llamado “colesterol bueno”. La ingesta de grasas debe provenir principalmente de fuentes de grasas mono y poliinsaturadas, también conocidas como Omega-9 (aceite de oliva, almendras y aguacates), Omega-6 (aceite y semillas de girasol, aceite de maíz y soja, piñones y nueces) y Omega 3 (aceite de linaza, nueces, chía y semillas de lino).
  • Ingesta de fibra, especialmente beta-glucanos. Como parte de una dieta saludable es muy importante ingerir al menos 25 g diarios de fibra, presentes en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • Sal, con moderación. La excesiva presencia de sodio en las dietas está directamente relacionada con un mayor riesgo de hipertensión arterial. Dos gramos al día es suficiente para condimentar los alimentos sin necesidad de poner en riesgo la salud cardiovascular.
  • Proteína, mejor de soja. Un reciente estudio clínico que incluyó a más de 2.600 participantes, mostró que el consumo de 25 g de proteína de soja diaria, estaba relacionado con la reducción del LDL y el colesterol total.
  • Reducir la ingesta de alcohol. No se deben superar las cantidades establecidas por médicos y nutricionistas: 10 g para mujeres y 20 g en el caso de los hombres.
  • Mantener un peso corporal saludable. La reducción del peso corporal también influye en los niveles totales de LDL y colesterol total, lo que conlleva a una disminución de los factores de riesgo cardiovascular.
  • Hacer ejercicio habitualmente. Estar físicamente activo no solo reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que también mejora los huesos y el tono muscular. Tan solo 150 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física intensa a la semana, es suficiente para mantener un corazón sano.