Las otitis y las actividades acuáticas en verano

Con la llegada del calor, los casos de otitis e infecciones auditivas se incrementan y un 84% están relacionados con las actividades acuáticas.

En verano es más común la otitis externa, que afecta al canal auditivo externo, producida por una bacteria (Pseudomona Aeruginosa) que prolifera en un entorno húmedo y cálido. Por su parte la infección de oído u otitis media tiene lugar en cualquier momento del año y está vinculada resfriados y otros virus que causan acumulación de fluido en el oído detrás de la membrana timpánica.

“Sobre un 10% de los niños pueden llegar desarrollar en algún momento de su vida una otitis externa, y un 80% ha tenido por lo menos un episodio de infección en oído medio en la franja de edad de los 0 a los 2 años” explica Ingrid Rubio, responsable de Audiología Pediátrica de Aural Widex.

La otitis externa, una patología común en niños durante el verano

La otitis externa se suele diagnosticar mucho más en niños que en adultos: “El sistema inmune en los niños está en pleno desarrollo, y son más sensibles a la hora de luchar contra las infecciones. Las otitis medias se vuelven menos comunes a medida que el niño crece. Con la edad, la longitud y el ángulo de las trompas de Eustaquio (desde el oído medio a la parte de atrás de la garganta) cambia, permitiendo drenar el fluido del oído de forma más eficiente y evitando que los gérmenes tengan entornos menos hospitalarios en el oído medio”.

Los signos más comunes que aparecen con la infección de oído externo son dolor, molestias al masticar, audición alterada, supuración de oído, fiebre, pérdida de equilibrio, dolor de cabeza, entre otros.

Uno de los principales factores de la aparición de este tipo de infecciones es la humedad permanente en el conducto auditivo que provoca el desarrollo de gérmenes, incentivado por el baño prolongado en playas y piscinas. Otras causas que pueden favorecer la aparición de otitis son los pequeños traumatismos producidos por el uso de bastoncillos o tener la piel muy seca.

Dolor, inflamación y sensación de oído tapado, los síntomas habituales de las otitis

El síntoma principal de la otitis externa es el dolor de oído, pudiendo agravarse y empeorar cuando se presiona o tira la parte externa del mismo. Asimismo, otro de los síntomas más característicos es la hinchazón del canal auditivo lo que conlleva que el adulto o niño que padezca la otitis sienta que tiene el oído tapado.

Irritabilidad inusual, la hinchazón de los ganglios y pequeña supuración del oído, la dificultad para dormir o permanecer dormido, fiebre, supuración de líquido de uno o ambos oídos o dificultades auditivas son otros de los síntomas asociados a la otitis externa.

Pautas de prevención de la otitis de verano

El principal consejo es que después de pasar un tiempo prolongado en el agua, tanto adultos como niños se sequen con cuidado los oídos utilizando una toalla limpia, e inclinen la cabeza hacia ambos lados para ayudar a que el agua drene de los oídos. En el caso de los más pequeños, se aconseja que sean los padres quienes ayuden a los niños a secarse los oídos y no recomiendan el uso de bastoncillos.

Además, los audiólogos recomiendan seguir una serie de pautas tanto para las personas que tengan problemas auditivos como las que no tengan ningún tipo de afección:

  • Evitar inmersiones bruscas en el agua que puedan dañar el tímpano.
  • Evitar los ruidos fuertes o la música a demasiados decibelios.
  • Revisar el oído: Es recomendable acudir a un profesional para que pueda hacer un chequeo del oído y limpiar la cera que pueda haber en ellos.
  • En caso de utilizar audífonos, protegerlos de la humedad, arena y temperaturas demasiado altas.