Las mascotas mejoran la salud de las personas mayores

Las mascotas pueden ayudar a personas mayores en residencias o  aquellas que viven solas y reciben una atención domiciliaria, ya que acostumbran a presentar problemas de salud a nivel mental, emocional y físico. Además, hay que tener en cuenta un déficit de estimulación, un sentimiento de soledad y una disminución de facultades de la persona que pueden limitarse de forma efectiva con la compañía de una mascota.

El simple contacto con un animal por parte de una persona mayor tiene como resultado una mejora en la empatía, un nivel de agresividad más bajo, una sensación de fidelidad, el entretenimiento, el estímulo mental, entre muchos otros.

En el ámbito del uso terapéutico, está demostrado que el uso de las Terapias Asistidas con Animales benefician positivamente a la salud de las personas mayores. Dentro de estas terapias, los perros son el principal recurso terapéutico que se convierten en un estímulo sensorial contra la monotonía del día a día de las personas mayores.

Un estudio preliminar de la efectividad de la Terapia Asistida con perros en personas de la tercera edad de Revista Española de Geriatría y Gerontología, identifica que “los resultados obtenidos refuerzan la hipótesis de que las terapias asistidas con animales pueden resultar beneficiosas para las personas de las personas mayores”.

Los perros lideran los beneficios

Los perros son una de las mascotas que mejor resultado aportan a nivel terapéutico gracias a que; trabajan la estimulación cognitiva y sensorial, fomentan la actividad física, refuerzan la comunicación afectiva y lúdica, favorecen la expresión de emociones y paliar el sentimiento de soledad, promueven el tiempo de ocio, el uso de la conversación y la activación de la memoria.