La miopía infantil, cómo frenarla

Se calcula que en 2050 la mitad de la población mundial será miope, debido principalmente a factores relacionados con el estilo de vida. La miopía infantil tiene una prevalencia actual del 30 al 40 %, y se estima que llegará al 60 % en los próximos años.

miopía infantil

Qué es la miopía

La miopía es un error de refracción que genera una visión borrosa, ya que no se enfocan correctamente las imágenes. Los rayos de luz que entran en el ojo paralelos al eje óptico se enfocan frente a la retina cuando la acomodación ocular está relajada. Esto se debe generalmente a que el globo ocular es demasiado largo de adelante hacia atrás, pero puede ser causado por una córnea demasiado curvada o una lente con mayor potencia óptica. Junto a la hipermetropía y el astigmatismo, la miopía es uno de los trastornos oculares más comunes.

La miopía tiene un importante factor genético, pero hay otros aspectos ambientales y hábitos que favorecen su aparición y evolución, como el uso abusivo de la visión cercana y de las pantallas. El tiempo al aire libre, en cambio, contribuye a mejorar la salud visual, ya que fomenta la visión lejana y nos beneficiamos de la luz solar, que tiene un efecto inhibidor de la miopía. La luz estimula la liberación de dopamina en la retina, bloqueando el alargamiento del ojo que se produce durante el desarrollo de la miopía. Cuando estamos al aire libre debemos tener en cuenta, eso sí, que también debemos protegernos de la radiación solar.

Por qué aumenta la miopía infantil

En el Congreso Internacional de Optometría, Contactología y Óptica Oftálmica, OPTOM 2022, se afirmó que la salud visual de los más jóvenes se ha visto afectada en los últimos años por los cambios sociales y tecnológicos que se están produciendo. Los nativos digitales, nacidos entre 2002 y el 2021, son ya la generación con la mayor tasa de miopes en comparación con generaciones anteriores, de tal manera que más del 50 % de la población es o será miope.

Con respecto a la miopía infantil, los expertos aseguraron que tiene una prevalencia actual del 30 al 40 %, y se estima que llegará al 60% en los próximos años. La intervención y detección temprana de la miopía en los niños y jóvenes es la clave para minimizar el impacto en su salud ocular a largo plazo. Los beneficios de una función visual mejorada pueden tener un resultado positivo en el rendimiento, ya que la visión está estrechamente ligada al proceso de aprendizaje. En esta línea, indican diferentes estudios, hasta un tercio de los casos de fracaso escolar tienen su origen en un problema de visión.

Fabio Delgado, director óptico de Cottet Óptica y Audiología, indica sobre los controles visuales periódicos desde edad temprana que “son la mejor herramienta para prevenir y reducir posibles disfunciones visuales. Es necesario concienciar sobre ello a todos los profesionales de la salud, educadores, familia y entornos relacionados para que se hagan revisiones con su óptico de referencia. Sabemos que en la mayoría de los casos la miopía aparece entre los 6 y 10 años y se desarrolla durante la época de crecimiento y se estabiliza entre los 21 y 25 años de edad. Lo correcto sería hacer exámenes visuales anualmente o con mayor frecuencia, según cada caso”.

Lentes oftálmicas y de contacto infantiles

Las lentes oftálmicas y de contacto infantiles son una alternativa saludable y efectiva en el control de la miopía infantil. Sobre cómo influye su uso en la salud ocular de los niños, el estudio Ocular Health of Children wearing daily disposable contact lenses over a 6-year period muestra datos sobre el rendimiento de una lente de contacto de hidrogel blando de enfoque dual diseñada para controlar la progresión de la miopía. Los resultados sugieren que los niños de esta edad pueden usar con éxito lentes de contacto de hidrogel desechables a diario con un impacto mínimo en la fisiología ocular. El artículo también analiza los muchos factores que afectan al buen resultado del uso de lentes de contacto, incluido su adaptación, el material, la superficie y los hábitos del paciente.

“Cuando la miopía ya está presente, existen métodos para ralentizar su progresión, pero todavía no para reducirla o eliminarla. Ofrecemos tratamientos infantiles farmacológicos y/o sistemas ópticos como las lentes oftálmicas y las lentes de contacto adecuadas fisiológicamente, que por separado o combinados están demostrando ser efectivos en el control del avance de la miopía en niños”, asegura Delgado.

Desde Cottet también advierten sobre la importancia de que toda la población, no solo los niños y los adolescentes, se someta a revisiones oculares anuales para reducir posibles deficiencias que pueden minimizarse con la detección temprana. Estudios recientes demuestran que la miopía no tratada aumenta el riesgo de padecer cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina, maculopatía miópica e incluso pérdida de visión permanente. En el caso de usar lentes de contacto, los adultos deben prevenir el síndrome del ojo seco.