La Genómica, clave en la batalla contra la Covid-19

La Genómica va a ser  una herramienta clave en la batalla contra la Covid-19.  El día 25 de abril se celebra el Día Mundial del ADN (ácido desoxirribonucleico) la molécula que contiene la información de la vida.

En 1953 James Watson y Francis Crick descubrieron la estructura del ADN, reconocido con Nobel de Medicina en 1962. Un descubrimiento considerado como uno de los grandes avances del siglo XX.

El ADN contiene toda la información genética, las instrucciones de diseño de todos y cada una de las personas y del resto de seres vivos, desde la bacteria más simple hasta el organismo más complejo. En el ADN hay decenas de miles de genes. Son los encargados de fabricar las proteínas necesarias para el desarrollo de las distintas funciones vitales.

Genómica y Covid-19

La Genómica es una de las herramientas claves en la lucha contra la Covid-19. La secuenciación del virus permite un enfoque eficaz en el desarrollo de medicamentos y de vacunas. Asimismo, la secuenciación del genoma de las personas que han sufrido la enfermedad permitirá saber si existen variantes genéticas relacionados con el tipo de respuesta de cada persona a este virus.

Desde el inicio de la pandemia se han visto reacciones muy distintas al virus. Unas personas apenas notan el contagio, otras acaban en la UCI y miles fallecen. La respuesta al virus de cada persona, más allá de su edad, sexo o estado de salud, está también relacionada con su variabilidad genética, y saber qué genes pueden hacernos más vulnerables es vital en el pronóstico y en el tratamiento.

El proyecto internacional The Covid-19 Host Genetics Initiative está impulsando estudios en pacientes con coronavirus para saber si los genes hacen más vulnerable a un paciente. Para ello, se realizarán análisis genéticos a 8.000 pacientes en los próximos meses para analizar ciertos marcadores -lo que se conoce como un ‘estudio de asociación del genoma completo’ o GWAS. Se completará con la realización de 300 genomas completos, para analizar al detalle las variantes encontradas.

El estudio permitirá saber si existe algún tipo de predisposición que no sea evidente clínicamente, como procesos inflamatorios que se pueden anticipar con ciertos marcadores genéticos o encontrar determinadas asociaciones en variantes de genes que puedan agravar el desarrollo de la enfermedad.