¿Oídos sanos y limpios? Pautas para una correcta ​​higiene auditiva

El oído es un órgano delicado y complejo que nos permite recibir las informaciones sonoras del mundo exterior. Igual que otras partes del organismo, para favorecer su correcto funcionamiento y prevenir problemas, nuestros oídos necesitan cuidados y prevención. La salud de nuestro sistema auditivo pasa ante todo por una buena higiene del oído.

Cuidados del oído humano para prevenir enfermedades

¿Qué es la higiene auditiva?

La limpieza de los oídos es un hábito que nos permite cuidar la salud auditiva y prevenir problemas auditivos. El aseo de los oídos tiene que ser parte de nuestra higiene corporal diaria, pero para una correcta higiene del oído hay que tener en mente algunos detalles, puesto que determinados hábitos de limpieza pueden, a la larga, afectar nuestra salud auditiva.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el cerumen es una sustancia necesaria para la salud y el correcto funcionamiento del oído. Nuestro organismo produce este producto ceroso para favorecer la limpieza de los canales auditivos y para proteger el tímpano de infecciones. Dentro del canal auditivo este compuesto ceroso ayuda a repeler el agua y atrapa otros cuerpos externos que pueden producir infecciones. Otra función clave del cerumen consiste en lubricar la piel y evitar que se seque y agriete, causando problemas auditivos y exponiendo el oído a enfermedades e irritaciones.

Además, debemos recordar que nuestro oído posee un sistema de autolimpieza que aprovecha los movimientos mandibulares que realizamos al comer y cuando hablamos para mover el exceso de cerumen y las células muertas de la piel desde la parte interna hacia el exterior, donde el cerumen se seca y cae.

En definitiva, una correcta higiene del oído tiene como objetivo cuidar el oído sin alterar este sistema de autolimpieza para evitar la acumulación de cerumen que puede causar tapones y bloqueos.

¿Cuáles son las medidas de higiene del oído?

Si te estás preguntando cómo cuidar el oído sin perjudicarlo, a continuación te indicamos las pautas generales de higiene del oído humano:

  • Limpia la zona externa de los oídos bajo la ducha con agua templada y jabón en días alternados.
  • Seca el oído con un paño limpio y suave. Retira el exceso de agua con una toalla suave, de la misma manera que secas el resto del cuerpo. Evita introducir la toalla en el canal auditivo, esta parte interna del oído se limpia sola y no debemos alterar la capa de cerumen que la recubre.

Estas dos medidas sencillas son suficientes para mantener una buena higiene auditiva y prevenir infecciones y problemas auditivos.

Las personas que presentan problemas como exceso de cerumen y formación de tapones pueden necesitar cuidados específicos. Existen diferentes técnicas para quitar este cerumen, como la irrigación del oído o la microsucción. En todo caso, lo ideal es consultar con un otorrino para definir la solución más adecuada para ti.

Por otro lado, la higiene auditiva también es cuestión de prevención y por esto es recomendable:

  • Utilizar tapones para proteger los oídos al nadar en el mar o en la piscina y secarse bien después de bañarse para evitar la acumulación en la parte interna del oído de partículas, bacterias y hongos, que pueden generar otitis. Y, si utilizas tapones para los oídos, recuerda que estos también pueden ser fuente de gérmenes y suciedad, por lo que antes de colocártelos límpialos como indica el fabricante.
  • Evitar el uso excesivo de auriculares, especialmente los de tapón, y mantener el volumen a unos niveles aceptables. Según la OMS, lo ideal es evitar el uso de auriculares durante más de 60 minutos al día y mantener el volumen como mucho al 60 % de su potencia.
  • Evitar la aplicación de gotas y otros productos en el interior del oído, a no ser que lo recomiende tu médico.
  • Prestar atención a cualquier molestia del oído o alteración auditiva. A veces, el picor o la pérdida de audición pueden ser una consecuencia de unas medidas de higiene incorrectas.
  • Realizar chequeos con regularidad. Lo ideal es hacer un control anual de los oídos, pero en caso de molestias como tapones y otros problemas auditivos es probable que necesites controles más frecuentes.

¿Por qué no se deberían utilizar los bastoncillos de algodón para la higiene de los oídos?

Es posible que después de leer las pautas de higiene del oído te estés preguntando sobre el uso de uno de los instrumentos que se suele asociar a la limpieza del oído: el bastoncillo de algodón. A pesar de que muchas personas utilizan este pequeño utensilio para la higiene diaria del oído, su uso no está indicado para la limpieza del oído porque lo único que hace es empujar el cerumen hacia la parte más interna y favorecer así la formación de tapones. En algunos casos, si el bastoncillo se introduce demasiado en profundidad, puede provocar daños en el tímpano.

De hecho, si miras en el envase de estos productos seguramente verás que no están recomendados para la limpieza del canal auditivo. Por el mismo motivo se deben evitar otros utensilios similares.

La importancia del cuidado del oído

La higiene regular del oído es un hábito que nos ayuda a prevenir enfermedades y problemas auditivos.

Hacerlo correctamente siguiendo las pautas de limpieza generales y las recomendaciones específicas de tu otorrino facilitará la regulación del cerumen y la expulsión del exceso para mantener oídos sanos y prevenir infecciones y otros trastornos.