Fibromialgia: qué es y a quién afecta

El síndrome de la fibromialgia (SFM) es una enfermedad crónica que causa dolores generalizados, especialmente en los tejidos blandos del cuerpo, y un profundo agotamiento. Pero la fibromialgia no solo es eso. En sus diferentes grados de afectación, conlleva muchos otros problemas de salud.

Qué es la fibromialgia

Además del dolor y de la fatiga, son numerosos los síntomas que pueden acompañar una fibromialgia. Estos son algunos de ellos:

  • Trastornos del sueño
  • Rigidez del cuerpo, sobre todo después de levantarse por la mañana
  • Dolores en la cabeza o en la cara
  • Mareos y náuseas
  • Molestias abdominales, por ejemplo trastornos digestivos, estreñimiento, diarrea o dispepsia
  • Aumento en la frecuencia y urgencia para orinar
  • Hormigueo, inflamación o entumecimiento en las manos y en los pies
  • Pesadez en las piernas
  • Impulso incontrolable de mover las piernas: el llamado “síndrome de las piernas inquietas”
  • Sensibilidad a la temperatura y al sol
  • Dolores de pecho o en las partes superiores del cuerpo
  • Desequilibrio
  • Dificultad para concentrarse, lentitud mental y alteración de la memoria: la llamada “fibroniebla”
  • Depresión y ansiedad
  • Bruxismo
  • Urticarias y ronchas en la piel

Llegar al diagnóstico de la fibromialgia es difícil, y algunos pacientes tardan años en saber qué les pasa. Los estudios y análisis que se pueden realizar al paciente no son concluyentes para determinar si padece la enfermedad. Se cree que su origen es neurológico, pero aún no se han logrado determinar las causas que la provocan.

A quién afecta la fibromialgia

La fibromialgia fue reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992, y su día internacional se celebra el 12 de mayo desde 1993.

Esta enfermedad afecta al 6% de la población mundial. Se manifiesta a partir de los 30-40 años, principalmente en mujeres. En España se estima que hay más de un millón y medio de afectados: hasta un 4,2 % de la población femenina y un 0,2 % de la masculina. En Estados Unidos ha alcanzado una prevalencia del 30,7 al 43 % de los mayores de 18 años.

No existe para todos ellos un tratamiento estándar, sino que en función de los síntomas que presenta cada paciente se le administran determinados medicamentos y se le prescribe fisioterapia o alguna actividad física, como andar o nadar.

La nutrición, para llevar una dieta equilibrada y evitar el exceso de peso, es también importante, así como las terapias alternativas que pueden proporcionar sosiego y paz mental al paciente. El mindfulness, por ejemplo, puede convertirse en un gran aliado. La finalidad del tratamiento es básicamente reducir los síntomas de la fibromialgia.