¿Es bueno broncearse?

En el fondo todos conocemos la respuesta a esta pregunta y es que no, broncearse no es saludable. No es por nada que los expertos entrevistados en revistas, televisiones y otros medios nos recuerdan continuamente las medidas para protegernos de las radiaciones solares. Pero, ¿cuál es la explicación? ¿Por qué no es bueno broncearse? Contestamos a estas y otras dudas sobre el bronceado en este post.

es bueno broncearse

¿Por qué nos bronceamos?

La asociación verano y bronceado es automática. Tanto es así que, por el color moreno que muchas personas consiguen tras la exposición al sol, se llega a considerar que es bueno broncearse y que es sinónimo de una piel sana. Nada más lejos de la realidad.

El bronceado en realidad no es otra cosa que el resultado de una reacción defensiva de la piel a los daños que producen los rayos solares. Entrando en mayor detalle, nos defienden contra los daños del sol los melanocitos, unas células que están en la capa más superficial de la piel, especializadas en protegernos de las radiaciones solares y producir melanina para dar a la piel un color natural. Cuando nos exponemos al sol, la melanina se oxida, contribuyendo a dar a la piel ese color moreno. Esta reacción ayuda a reforzar la piel contra las radiaciones UV, pero no nos protege totalmente.

¿Cuál es la diferencia entre quemar y broncear?

Los síntomas de una quemadura solar son muy claros y muchas veces molestos, por lo que es muy fácil distinguir una quemadura del bronceado.

El exceso de sol tomado sin protecciones puede producir enrojecimiento de la piel, inflamación, sensación de calor y una mayor sensibilidad en la zona afectada. Estos síntomas empiezan casi enseguida tras la exposición y suelen empeorar en las siguientes 24-48 horas, incluyendo dolor de cabeza y de ojos, ampollas y hasta mareos y fiebre en las quemaduras más severas.

¿Qué le pasa a tu piel cuando se broncea?

El bronceado se puede definir también como una protección natural de la piel contra los rayos ultravioleta. No obstante, hay que tener en mente que no todo el mundo reacciona de la misma manera cuando expone su piel a los rayos solares. De hecho, la resistencia al sol puede ser mayor o menor según el fototipo de piel.

En todo caso, ya sea que tu piel se queme o se vuelva morena, en ambos casos habrá recibido un daño.

Principales peligros del bronceado

Decir que el bronceado es sano es una contradicción puesto que no es otra cosa que un sistema de defensa de la piel contra los rayos dañinos del sol. En otras palabras, ponerse morenos es sinónimo de cutis dañado. Esto no quiere decir que tomar el sol sea malo siempre y cuando se haga con las debidas precauciones.

De hecho, no es lo mismo decir que el bronceado es bueno que afirmar que la exposición al sol es saludable y nos aporta beneficios. Pero, acerca de los beneficios del sol, vamos a darte más detalle en el siguiente párrafo, aquí seguimos destacando los potenciales riesgos de una exposición inadecuada a los rayos solares:

  • Envejecimiento cutáneo precoz: manchas, arrugas y cambios en la densidad y aspecto de la piel, que se vuelve más seca y gruesa, son algunos de los signos más frecuentes de la exposición continuada e inadecuada al sol.
  • Queratosis actínica: se conoce también como queratosis solar y es una mancha que aparece después de años de exposición al sol. Se caracteriza por un aspecto áspero y escamoso y es común en la cara, orejas, antebrazo, cuello y labios.
  • Melanoma y otros cánceres de piel: el cáncer de piel aparece con frecuencia como consecuencia del daño que los rayos UV producen en el ADN de las células cutáneas. Por la alta incidencia de este tipo de cáncer y la correlación con la exposición continuada a las radiaciones solares, la OMS recomienda evitar las radiaciones ultravioleta y protegerse de la luz solar como medida preventiva contra el cáncer.
  • Daños oculares: nuestros ojos también son muy sensibles a las radiaciones solares y una exposición excesiva y continuada puede provocar problemas como las cataratas y la fotoconjuntivitis.

Beneficios de una correcta exposición al sol

Ahora bien, el sol también nos proporciona enormes beneficios para la salud. Su papel en fomentar la síntesis de la vitamina D en nuestro organismo es uno de los más destacados y nos recuerda que es esencial para la vida.

Sin embargo, para obtener estos beneficios del sol no es necesario broncearse, sino que es suficiente exponerse de manera correcta, tan solo unos minutos al día. En otro artículo te explicamos cómo y cuándo tomar el sol para favorecer la producción de vitamina D.

La luz solar también contribuye a la liberación de serotonina, conocida también como la hormona de la felicidad, lo que ayuda a mejorar el ánimo y la concentración y a reducir el estrés.

De acuerdo con la información divulgada por la BBC, una breve exposición al sol también contribuiría a producir otras sustancias como endorfinas y óxido nítrico, que mejoran respectivamente nuestra sensación de bienestar y nuestra circulación sanguínea.

Tomar el sol con precaución y correctamente nos ayuda a aprovechar todos los beneficios de la luz solar y prevenir los daños que las radiaciones UV pueden ocasionar a la piel y a tus ojos.