EPOC es la tercera causa de muerte en el mundo, ¿Sabes como evitarla?

EPOC  es una enfermedad pulmonar inflamatoria crónica que causa la obstrucción del flujo de aire de los pulmones. Los síntomas incluyen producción de moco, dificultad para respirar, tos,  y sibilancias.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) advierte del estrecho vínculo existente entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.

Ambas enfermedades tienen como principal factor de riesgo el tabaquismo, y se ha visto que padecer EPOC triplica el riesgo de acabar desarrollando un cáncer de pulmón, según ha expuesto en la ponencia Vinculación de la enfermedad pulmonar inflamatoria con el cáncer de pulmón el Dr. Pablo Antonio Sánchez, neumólogo y miembro de SEPAR, durante la 3a. Reunión de Invierno de las Áreas SEPAR, celebrada recientemente.

La EPOC es la tercera causa de muerte en el mundo y un importante problema de salud pública.

El tabaco es un factor de riesgo tanto para la enfermedad pulmonar inflamatoria como para el cáncer de pulmón y se ha comprobado que tenerla triplica el riesgo de cáncer de pulmón, de modo que un fumador con EPOC también tiene tres veces más riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón frente a un fumador sin EPOC. “Es muy importante conseguir que los fumadores no lleguen a ese punto de desarrollar EPOC, porque la consecuencia es que tienen más riesgo de muerte y de desarrollar cáncer de pulmón”, ha explicado el Dr. Sánchez.

La principal medida que se debe abordar para prevenir ambas enfermedades es abandonar el hábito tabáquico. “Si no hay voluntad, por parte del paciente, hay pocas tasas de éxito. Debemos recordar siempre que la medida principal para no desarrollar la enfermedad pulmonar inflamatoria es dejar el tabaco. Los pacientes pueden ser controlados en este proceso hacia la deshabituación tabáquica, tanto en la atención primaria como en los hospitales, por parte de los profesionales de la neumología”, expone el Dr. Sánchez.

Dos fenotipos de la enfermedad pulmonar inflamatoria crónica

La EPOC tiene dos grandes fenotipos: la bronquitis crónica y el enfisema.

La bronquitis crónica se caracteriza por tos crónica y expectoración, mientras que el enfisema se caracteriza principalmente por la destrucción del tejido pulmonar. Aunque la bronquitis crónica se puede asociar al desarrollo de cáncer de pulmón, el enfisema es el fenotipo de la EPOC que se asocia a mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. “La inflamación propia de la EPOC/enfisema, la inflamación propia del tabaquismo activo, junto con los mecanismos propios de nuestro organismo que intentan combatir dicha inflamación, provocan cambios en el microambiente pulmonar que pueden provocar la aparición de ciertos cambios, como alguna mutación, que pueden derivar en la aparición de células cancerosas.”, explica el Dr. Sánchez.

Líneas de investigación abiertas

“Desafortunadamente, no disponemos de ningún tratamiento que logre una regresión de la EPOC”, dice Sánchez. La investigación se centra en procurar detener o enlentecer el avance de la enfermedad, es decir, que esta progrese hacia formas más graves, además de mejorar los síntomas y la calidad de vida.

Los tumores de pulmón de pacientes con EPOC parecen tener un perfil inmunológico particular. En ese sentido, se ha observado que la inmunoterapia, un tratamiento que se usa en algunos cánceres, incluyendo el cáncer de pulmón, parece que puede tener una mejor respuesta. Esta inmunoterapia, mediante el uso de inhibidores de punto de control inmune (ICI, por sus siglas en inglés), potencian nuestro propio sistema inmune para combatir las células cancerígenas. Actualmente, tanto la inmunoterapia como la quimioterapia son tratamientos que se aplican en las fases avanzadas del cáncer de pulmón, cuando no se puede operar, aunque la inmunoterapia podría tener un papel en fases más tempranas de la enfermedad, como complemento a la cirugía.

En pacientes con EPOC, la administración de los ICI ha demostrado mejorar algunos de los indicadores que se utilizan en los estudios del cáncer. En concreto, los ICI han aumentado la supervivencia libre de progresión (PFS, por sus siglas en inglés) en cuatro o cinco meses más, según se ha comprobado en estudios de los últimos tres años, cuyos resultados se deben confirmar con nuevos estudios.

Otra línea de investigación en marcha es la quimioprevención. Es decir, encontrar un fármaco capaz de poder frenar o controlar la progresión de la EPOC, y que, a su vez, tenga capacidad antitumoral. En esa misma línea, hay datos que sugieren que los corticoides inhalados, utilizados en muchos pacientes con EPOC, parecen disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.