El coronavirus en niños

La infección por coronavirus se ha convertido en una alerta sanitaria mundial. El coronavirus es uno de otros tantos virus y puede causar enfermedades leves como un catarro u otras más graves como una neumonía o predisponer a otras infecciones. Manuel Antonio Fernández, más conocido como El Neuropediatra, lo explica: “Inicialmente parece haberse originado en un contagio de animales a humano, lo que se conoce como zoonosis. Algunas de sus características son:

  • El contagio se puede producir igual que el de otros virus como la gripe o la varicela.
  • Tiene un periodo de incubación de dos semanas.
  • El período de incubación puede ser asintomático.
  • Se puede contagiar durante el periodo de incubación.
  • El principal riesgo está en las personas con defensas bajas, llamados inmunodeprimidos. En ellos, la infección puede ser más grave y generar complicaciones.
  • Las poblaciones de riesgo son: niños, ancianos, pacientes oncológicos y pacientes inmunodeprimidos debido a patologías del sistema innnmune, medicamento o enfermedades como la diabetes.

Los síntomas de Coronavirus en los niños

Los síntomas iniciales del coronavirus son iguales en niños que en adultos generalmente. Los más frecuentes son: fiebre, escalofríos, congestión nasal, estornudos, tos, dolores corporales y a veces aparecen síntomas digestivos. En el caso de niños pequeños, pueden ser diferentes. Se han descrito casos de recién nacidos infectados por coronavirus. Este tipo de casos son de especial riesgo por la fragilidad de estos bebés.

¿Qué riesgo corren los niños de infección por coronavirus?

El riesgo de contagio se produce a través de las gotas de saliva transmitidas por una persona infectada. Se puede contagiar durante el período de incubación e incluso sin la presencia de síntomas. Debido a ello, las medidas de aislamiento, higiene y control de la infección son las más efectivas para evitar contagios u minimizar los riesgos.

Para conseguir un diagnóstico de coronavirus definitivo es necesario estudiar la presencia de ADN del virus en muestras de fluidos de la persona sospechosa mediante pruebas especializadas. Para realizar estas pruebas se usan esputos (saliva escupida) u otras secreciones respiratorias que se obtienen por vías como la aspiración o el lavado nasofaríngeo. De forma complementaria, se pueden usar muestras de suero sanguíneo.

Tratamiento del Coronavirus en niños ¿El mismo que en adultos?

En resumen, sí. Además, al igual que ocurre con otros procesos virales como la gripe, no está indicado ningún tratamiento específico diferente de los considerados tratamientos sintomáticos. Se recomiendan antipiréticos para la fiebre, analgésicos para el dolor y descongestivos para los estornudos, la congestión y la tos.

En los casos de riesgo o en aquellos que asocian alguna complicación, puede ser necesario pautar tratamientos específicos o preventivos como antibióticos, por ejemplo. Esto debe hacerse siempre bajo supervisión médica especializada.