Ejemplos de emociones positivas y cómo cultivarlas

Las emociones han sido el objeto de muchos estudios, y por ello hay muchas teorías y evidencias sobre cómo se manifiestan y nos afectan. También existen varias teorías sobre los diferentes tipos de emociones y recientemente un estudio publicado en el Proceedings of National Academy of Sciences por científicos de la Universidad de Berkeley en California ha demostrado que las emociones serían 27 y no 6 como sugirió en los años setenta el psicólogo Paul Eckman. La nueva clasificación comprende todas las emociones positivas y negativas de los seres humanos y las puedes consultar en los resultados de la investigación. Aquí, en cambio, nos centramos en explicarte qué son las emociones positivas y te proponemos ejemplos y consejos para cultivarlas.

 emociones positivas ejemplos: amor y gratitud

¿Qué son las emociones positivas?

Muchos autores han propuesto sus teorías y definiciones de emociones. Según la American Psychological Association (APA), una emoción se puede definir como “un patrón de reacción complejo, que involucra elementos experienciales, conductuales y fisiológicos”.

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos describir una emoción positiva como aquella que nos produce experiencias deseables. En otras palabras, las emociones positivas son unas respuestas placenteras a los estímulos externos o internos y que son más complejas de las sensaciones.

5 ejemplos de emociones positivas y consejos para cultivarlas

– Alegría

Si tuvieras que dibujar a una persona alegre con toda probabilidad le pondrías una gran sonrisa en la cara. Y es que la risa es una característica común en esta emoción. La alegría es una emoción que puede aparecer muy fácilmente cuando estamos en contacto con personas conocidas, cuando recibimos noticias positivas o nos encontramos en situaciones ideales y familiares.
Para experimentar esta emoción podemos buscar estas situaciones, noticias o personas que nos dan alegría. Puedes crear un listado con todo lo que te produce alegría y activarte para vivirla más a menudo.

– Interés

Es la respuesta a las acciones que involucran aprender y experimentar. Sin duda es también gracias a esta emoción que se han llevado a cabo los grandes descubrimientos, pero también es clave para conocer mejor los que nos rodea.
Para cultivar esta emoción, ponte objetivos como leer un libro o las noticias cada día, aprender un idioma o apuntarte a alguna actividad nueva.

– Serenidad

Para ayudarnos a describir esta emoción utilizamos la palabra confort, porque cuando la experimentas estás en un estado de paz y equilibrio que te hacen sentir bien contigo mismo y cómodo.
Para fomentar esta emoción y prolongar la serenidad a pesar de los problemas del día a día te invitamos a practicar el mismo ejercicio que te hemos propuesto para la alegría. Apunta todas las cosas, personas y actividades que te ayudan a encontrar paz y tranquilidad e intenta practicarlas para mantenerte sereno.

– Diversión

La diversión puede aparecer como respuesta a una gran variedad de estímulos, que además pueden ser distintos de persona a persona. Divertirse es clave en la infancia y los niños son expertos en buscar situaciones que les produzcan esta emoción. Sin embargo, todos necesitamos esta emoción para mantenernos vivos y disfrutar de la vida a todas las edades.
Para practicarla y hacer tu cotidiano más divertido, concédete el tiempo para divertirte cada día, ya sea para jugar con tu perro, hablar con amigos, escuchar música, ir al cine o dedicar un tiempo a tu hobby favorito.

– Amor

Esta es probablemente una de las emociones más importantes para el ser humano. Tanto es así que en una de sus frases más famosas el psicoanalista y filósofo Erich Fromm dice: “Sin amor, la humanidad no podría existir un día más”.
El amor es una emoción que podemos experimentar en muchas ocasiones y que se manifiesta como respuesta a muchos estímulos internos o externos. El amor por la naturaleza, hacia nuestra familia, nuestro trabajo, los amigos y todo lo que nos produce esta emoción básicamente es lo que alimenta nuestras ganas de vivir.
Esta emoción, además, tiene efectos directos sobre los niveles de algunas hormonas como la oxitocina, y ello favorece la sensación de felicidad y bienestar. Un motivo más para cultivar el amor. Para ello tómate un tiempo para pensar en las cosas que te producen esta emoción y haz que estén más presentes en tu vida.

Estos ejemplos nos dan una idea de qué son las emociones positivas. Sin embargo, hay otras emociones positivas igual de importantes, y las negativas también son necesarias para conseguir una vida plena. Lamentablemente, a veces, las enfermedades, los problemas, los ritmos de vida acelerados y los acontecimientos que están fuera de nuestro alcance, hacen que nos desconectemos de las emociones o que no seamos capaces de experimentarlas, reconocerlas y gestionarlas, con las implicaciones que esto puede tener para nuestro equilibrio físico y mental. En estos casos acudir a un psicoterapeuta puede ayudarnos a reencontrarnos con nosotros mismos y nuestras emociones.