Claves para afrontar el clima frío: ¿Cómo afectan las bajas temperaturas a la salud?

Las bajas temperaturas afectan a la salud e imponen retos fisiológicos al cuerpo para adaptarse a ellas.  En personas con problemas de salud, especialmente de edad avanzada, el frío puede representar una seria amenaza a tener en cuenta, sobre todo si aparece de forma repentina.

Relacionamos a continuación una serie de consejos a tener en cuenta para evitar que las bajas temperaturas afecten a nuestro bienestar saludable.

  • Comer bien
    Una de las mejores maneras de mantenerte caliente en un clima frío es mediante el uso del “horno interior” para generar calor desde el interior. Si bien la ensalada puede ser deseable en el calor del verano, durante los meses más fríos del año apetecen los guisos y sopas  calientes. Escuchar las necesidades del cuerpo es una buena idea.
  • Vestirse por capas.
    El principio de vestirse por capas no significa simplemente muchas capas, sino capas para propósitos particulares. Por ejemplo, una buena estrategia puede ser usar una capa base ajustada para absorber el sudor, especialmente si se realiza esfuerzo físico; capas intermedias aislantes y una capa exterior resistente al  viento y/o impermeable. El aislamiento puede proporcionarse mediante varias capas más delgadas en lugar de una sola capa gruesa. Esta es la forma más eficaz de mantenerse caliente, ya que el aire (el aislante más poderoso) queda atrapado entre las capas.
  • ¿Tengo frío porque siento frío?
    El frío que sientes y el frío real no están tan estrechamente relacionados como te imaginas. Si bien los temblores incontrolables están bajo la influencia de tu subconsciente e indican una caída en la temperatura central, el frío que sientes no es un indicador infalible. Algunas personas son capaces de tolerar el frío más que otras simplemente porque procesan las mismas sensaciones de una manera diferente. A medida que las personas envejecen, pueden volverse menos perceptivas de las bajas temperaturas, otra razón por la que los ancianos son más propensos a sufrir hipotermia, simplemente no notan la caída de la temperatura corporal.
  • ¿Por qué quiero orinar cuando hace frío?
    Cuando tienes frío tu cuerpo reduce la circulación hacia las extremidades y la superficie de la piel, proceso llamado vasoconstricción periférica por lo que se concentra un mayor volumen de sangre en el núcleo del cuerpo. Esto aumenta la presión arterial. La respuesta del cuerpo es tratar de reducir esta presión, los riñones reducen el volumen de sangre circulante al sacar el agua a la vejiga para que se pierda en forma de orina. Este proceso se conoce como “diuresis fría”
  • Si sientes frío de forma permanente puede ser un síntoma de: 
    • Anemia: causada por la falta de hierro en la dieta o la incapacidad de producir suficientes glóbulos rojos. Si eres mujer en edad reproductiva y vegetariana, es aún más probable.
    • Hipotiroidismo: causado con mayor frecuencia por un trastorno autoinmune, con mayor frecuencia en mujeres y en la mediana edad o que se acercan a ella.
    • Enfermedad de Raynaud: una situación en la que los espasmos en las arterias de las manos y los pies provocan una falta de flujo sanguíneo a los dedos de las manos y los pies, que se vuelven pálidos y adormecidos.
    • Diabetes: un síntoma de la “nefropatía diabética”. El daño renal causado por la diabetes es una sensación de frío todo el tiempo.
    • Anorexia: las personas con este trastorno alimentario a menudo sienten frío todo el tiempo, ya que el cuerpo intenta que la nutrición dure el mayor tiempo posible generando menos calor. El vello corporal suave a menudo crece como respuesta al frío como un aislamiento adicional para contrarrestar la pérdida de grasa corporal aislante natural.

Riesgos del frío, efectos negativos sobre la salud

  • Ataques cardíacos: aumentan en frecuencia durante los meses de invierno y generalmente afectan a quienes ya tienen un problema de salud subyacente. Las bajas temperaturas concentran el flujo sanguíneo en el núcleo del cuerpo, lo que aumenta la presión arterial, lo que ejerce más presión sobre el corazón, y también su cuerpo trabaja más para generar calor adicional cuando hace frío. El aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial junto con la actividad, es particularmente peligroso para las personas mayores de 55 años  que tienen enfermedades cardíacas o circulatorias y  no están acostumbradas al ejercicio. Por lo tanto, si te encuentras en ese grupo de riesgo, extrema las precauciones al empezar un ejercicio en un entorno de bajas temperaturas.
  • Congelación: Ocurre cuando una parte de su cuerpo se enfría tanto que el flujo sanguíneo se ralentiza porque esa área está perdiendo demasiado calor y está comenzando a ser sacrificada por el cuerpo en un intento de proteger la supervivencia del resto. Se puede identificar porque esa zona de la piel adquiere un color pálido muy poco natural, ya que hay poca o ninguna sangre que la atraviese. Nariz,  orejas, mejillas, los dedos de las manos y pies son las primeras partes del cuerpo afectadas por congelación. No es fácil de detectar, por lo que se debe estar atento. Si observa una situación de congelación,  el área afectada debe calentarse suavemente y es muy importante no frotar, porque se podrían dañar capas de la piel afectada.
  • Hipotermia: Es un trastorno grave,  potencialmente mortífero, y se produce cuando  la temperatura del núcleo del cuerpo desciende  a 35 ° C.  o menos. El cuerpo avisará de este peligro con escalofríos, extremidades adormecidas y sensación de frío constante.