CAMPAÑA DE VACUNACIÓN ANTIGRIPAL

Cuando llega el otoño se acrecienta el temor de coger un resfriado o aún peor una gripe.

Sin embargo en el caso de la gripe, que suele presentarse de forma epidémica, tenemos la sana opción de prevenir su aparición vía vacunación. En España desde hace años el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad  pone en marcha por estas fechas  una campaña específica de vacunación que pretende llegar especialmente a los grupos en riesgo. Para este año se implementa además un Plan de Actuaciones que incluye actividades para concienciar y es potenciada por los propios medios de comunicación como Lainformación.com .

Esta acción responde al descenso de vacunación en la temporada anterior 2014-2015 que se vacunó el 56,2% de los mayores de 65 años, marcando una tendencia descendente desde el 2009-2010. Unos datos a tener en cuenta y que ahora quieren ser rectificados conociendo las complicaciones derivadas de la gripe que anualmente producen entre 1.400 y 4.000 muertes.

La campaña de vacunación contra la gripe se inició el lunes 19 de octubre en comunidades como la Valenciana, Cataluña, Murcia, Cantabria, Galicia y Madrid. Mientras que otras como País Vasco y Asturias la iniciaron el 1 de octubre.

Para que la vacuna sea efectiva es preciso que ésta corresponda a la temporada en curso, dado que la composición de cada año puede ser distinta. La vacuna de la gripe sólo protege frente a la gripe estacional o común que en esta temporada según recomendación de la Organización Mundial de la Salud para el hemisferio norte contiene las siguientes cepas:

  • Cepa análoga a A/California/7/2009 (H1N1)pdm09
  • Cepa análoga a A/Switzerland/9715293/2013 (H3N2)
  • Cepa análoga a B/Phuket/3073/2013-like virus

Contemplando los colectivos que tienen más urgencia de vacunarse debido a un mayor riesgo de contraer la gripe, los grupos de riesgo son los siguientes:

  • Los mayores de 65 años.
  • Niños (mayores de seis meses) y adultos con enfermedades  crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) neurológicas o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Niños (mayores de seis meses) y adultos con enfermedades:
    • Metabólicas, incluida diabetes mellitus.
    • Obesidad mórbida (índice de masa corporal 40 en adultos, 35 en adolescentes ó 3 DS en la infancia).
    • Insuficiencia renal.
    • Hemoglobinopatías y anemias.
    • Asplenia.
    • Enfermedad hepática crónica.
    • Enfermedades neuromusculares graves.
    • Inmunosupresión (incluida la originada por la infección de VIH, por fármacos o en los receptores de trasplantes).
    • Cáncer.
    • Implante coclear o en espera del mismo.
    • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.
  • Niños y adolescentes de seis meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
  • Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.
  • Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:
  • Trabajadores de los centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
  • Trabajadores de instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
  • Estudiantes en prácticas en centros sanitarios.
  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores.
  • Personas que conviven en el hogar, incluidos niños mayores de 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo por su condición clínica especial.

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