Consejos para comer bien en verano

Comer bien significa adaptar la ingesta de alimentos a cada estación del año, en función del clima y de las condiciones personales que vivimos en cada momento. Por este motivo ofrecemos a continuación unos consejos para adaptar nuestra alimentación de la mano de la nutricionista Teresa María Gonzalez.

  • El agua es la mejor opción para calmar la sed
    Es un ingrediente clave para mantener el cuerpo fresco. Con altos niveles de humedad, el sudor no se evapora rápidamente. Esto evita que el cuerpo libere calor de manera eficiente. Por eso es necesario hidratarse y beber agua, incluso cuando no se tiene sed. Es importante aumentar la ingesta de agua independientemente de los niveles de actividad física.
  • Reducir el consumo de verduras y frutas “calurosas”, como espinacas, rábano, pimientos picantes, cebollas, ajo, remolacha, piña, toronja y mangos maduros
  • Minimizar la ingesta de frutos secos.
  • Aumentar la ingesta de fruta fresca.
    Es interesante incluir frutas y verduras en forma de ensaladas y zumos frescos, preferiblemente sin azúcar, en su dieta.
  • Beber zumo de limón, agua de coco y leche desnatada, para reponer los líquidos que se pierden con el sudor.
  • Evitar los alimentos azucarados, especialmente la miel y la melaza, y mantener los azúcares naturales disponibles en las frutas y verduras.
  • Minimizar la ingesta de alimentos calientes, picantes y extremadamente salados
    El cuerpo retiene la sal en la forma orgánica que se encuentra en las frutas y verduras; mientras tanto, la sal inorgánica es digerida y necesita ser expulsada, provocando más sed.