10 trucos para no marearse en el coche

Trucos para no marearse en el coche hay muchos. ¿Has oído hablar de taparse el ombligo con las manos o con una tirita? Hay quien dice que es un remedio infalible para no marearse, pero, como a nosotros no nos convence demasiado, hemos buscado otras maneras que puede que sí nos ahorren ese mal rato que pasamos cuando el vehículo se mueve demasiado.

Trucos para no marearse en el coche

¿Por qué nos mareamos cuando hay curvas?

Y no solo en las curvas, hay personas que se marean en cuanto el coche arranca, tanto que pueden llegar a vomitar. Pero el caso de las curvas, en especial cuando no se es el conductor del vehículo, es bastante más generalizado. Lo mismo nos puede suceder si intentamos leer en marcha.

Este es un problema más común entre los niños que entre los adultos. Se denomina cinetosis y consiste en un problema que se genera entre el cerebro y el oído, un trastorno producido por el movimiento. El cerebro percibe que nuestro cuerpo está quieto, pero nuestra vista nos dice que nos estamos moviendo. Esto entra en conflicto directo con los órganos responsables del equilibrio: los oídos. Y es cuando empezamos a tener náuseas, sudores, sensación de vértigo…

No solo sucede en los coches, también nos puede pasar en otros medios de transporte, como autobuses, barcos, trenes o aviones. En estos casos puede ser aún peor, porque no podemos controlar ninguna de las condiciones en las que nos encontramos: no podemos parar y bajar, no podemos modificar la temperatura, ni podemos rectificar la velocidad.

Los mejores trucos para no marearse en el coche

Dejemos de lado los aviones y los barcos para centrarnos en lo que sí está en nuestras manos. Si viajamos en coche podemos hacer muchas cosas para evitar marearnos. Estos son los 10 mejores trucos para no marearse en el coche:

  1. No viajar justo después de comer. Con el estómago lleno, las cosas se pueden complicar. Pero tampoco viajar en ayunas. Parece algo contradictorio, pero no lo es. Se trata de haber comido algo ligero, para no tener el estómago vacío y tampoco estar haciendo una pesada digestión en el momento de emprender el trayecto. Ese día, una dieta vegetal sería una opción perfecta.
  2. Hidratarse bien. Tanto antes del trayecto como a lo largo del mismo. Antes de salir, asegúrate de que no va a faltar agua para todos en el coche.
  3. Evitar una temperatura demasiado alta dentro del coche. Para ello, lo mejor es ir con las ventanillas bajadas y conseguir así que el aire circule y el habitáculo esté bien ventilado. En el caso de que fuera haga demasiado calor o de que el coche circule rápido, se debe poner el aire acondicionado. De esta manera podemos evitar un golpe de calor, muy peligroso en estas fechas estivales y que también acostumbra a ir acompañado de mareos y vómitos. Idealmente, en un viaje más o menos largo la temperatura del habitáculo debería estar sobre los 23 grados.
  4. Si alguno de los pasajeros tiene tendencia a marearse, es mejor que ocupe el asiento delantero, al lado del conductor. Si hay más de uno que tenga este problema, uno deberá ir al lado del conductor y el otro detrás, en el asiento del medio.
  5. Ni libros, ni móviles, ni películas. Si vamos leyendo durante el trayecto, al fijar la vista, el riesgo de mareo aumenta, ya que con la visión lateral percibiremos que nos desplazamos rápidamente y se generará el conflicto que hemos explicado. Lo mejor es mirar hacia adelante, a la carretera, si se ocupa el asiento del copiloto, como hemos recomendado. Los ocupantes de los asientos traseros -menos el del central, que mira hacia delante- deberían ir mirando por la ventanilla.
  6. Conducir con suavidad y delicadeza, sin hacer movimientos bruscos y evitando los acelerones y las frenadas repentinas.
  7. Puede que pienses que cuanto antes llegues a tu destino será mejor, porque si reduces el tiempo que estáis en el coche reduces también el riesgo de mareo. Pues no es así: lo mejor, tanto para el conductor (que no se marea, porque siempre tiene la vista en la carretera) como para sus acompañantes es realizar paradas cada cierto tiempo, bajar del coche, estirar las piernas y despejarse.
  8. Engañar al cerebro es una buena opción: si pones música que te guste y vas cantando las canciones, o si decidís jugar a las adivinanzas, o cualquier otra actividad que te distraiga y te haga olvidar que te puedes marear será una buena idea.
  9. Intentar echar una cabezadita durante el trayecto. Cuanto más rato pases durmiendo, menos opciones de marearte.
  10. Si ya sabes que todos estos trucos no te sirven, porque lo tuyo con los mareos en el coche es un nivel superior, consulta con tu médico de cabecera. Seguro que te puede recetar algún medicamento que te ayude.