El uso de antibióticos en animales

El uso de antibióticos en animales cuenta cada día con más detractores. Ante los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el mes pasado Alemania amplió las normas contra el abuso de los antibióticos en ganado y aves de corral. En concreto la enmienda aprobada por la el Bundesrat prohíbe el uso de antibióticos que se utilizan para el tratamiento de seres humanos, en animales de granja.

El ministro de Agricultura de Alemania, Christian Schmidt, declaró que las restricciones son “un paso importante para frenar la resistencia a los antibióticos”, remarcando que “las enfermedades contagiosas en seres humanos y animales puedan ser manejadas de manera efectiva en el futuro”.

Cabe recordar que la OMS ha requerido que a los animales para consumo humano no se les administren antibióticos ya que pueden provocar el desarrollo de bacterias resistentes que son transmitidas a las personas.

En 2005 la OMS publicó una Lista de antimicrobianos de importancia crítica para la medicina humana, que se actualiza periódicamente, con el fin de que sirva para promover el uso prudente de dichos fármacos. En la lista se clasifican todos los antibióticos utilizados actualmente en humanos y animales en tres categorías –«importantes», «muy importantes» y «de importancia crítica»– en función de su importancia para la medicina humana.

El objetivo general es alentar un uso prudente para ralentizar el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos y preservar la eficacia de los antibióticos más esenciales para la medicina. Las directrices publicadas hoy incluyen este objetivo en sus recomendaciones sobre el uso agropecuario de antibióticos.

En la quinta revisión de la lista publicada en abril de 2017, los antibióticos considerados de máxima prioridad entre los antimicrobianos de importancia crítica son las quinolonas, las cefalosporinas de tercera generación o ulteriores, los macrólidos y cetólidos, los glicopéptidos y las polimixinas (también conocidas como colistinas). Estos antibióticos son esenciales como tratamientos de último recurso para infecciones multirresistentes en humanos.

«Las pruebas científicas demuestran que el uso excesivo de los antibióticos en los animales puede contribuir a la aparición de resistencia a estos fármacos», dice el Dr. Kazuaki Miyagishima, Director del Departamento de Inocuidad de los Alimentos y Zoonosis de la OMS. «El volumen de antibióticos utilizados en animales sigue aumentando en todo el mundo debido a la creciente demanda de alimentos de origen animal, con frecuencia producidos mediante ganadería intensiva».

Algunas opciones alternativas al uso de antibióticos para prevenir enfermedades en animales son la mejora de la higiene, un mejor uso de la vacunación, y la introducción de cambios en las prácticas de estabulación y cría de animales.