Trastorno del Espectro Autista (TEA)

Trastorno del espectro autista (TEA), esta es la denominación que reciben los problemas de larga duración en el ámbito de la comunicación e interacción social en diferentes contextos. Sus manifestaciones pueden ser múltiples, tales como comportamientos repetitivos o la no aceptación de cambios en la rutina diaria. Los primeros síntomas comienzan generalmente en los 2 primeros años de vida. El nivel intelectual de los afectados  varía mucho de un caso a otro, y va desde un deterioro profundo hasta situaciones con aptitudes cognitivas altas.

Aunque antes se utilizaba la palabra autismo con un significado genérico, el término ‘’espectro’’ amplía la gama de afecciones tales como el trastorno autista, el síndrome de Asperger y trastornos generalizados del desarrollo no específicos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada 160 niños sufre un trastorno del espectro autista (TEA).

No se puede determinar a priori ninguna causa concreta para el TEA ya que existen múltiples factores que influyen en la probabilidad de que un niño o niña puedan padecer este trastorno, entre ellos los genéticos y ambientales. Sin embargo, se han demostrado falsas las pruebas de que existía una relación causal entre los TEA y la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola.

Síntomas de los TEA

Los síntomas que pueden identificar una persona con  TEA pueden ser:

  • No responder a su nombre para cuando tiene 12 meses de edad.
  • No señalar los objetos para demostrar su interés cuando tiene 14 meses de edad.
  • No jugar juegos de simulación a los 18 meses de edad.
  • Evitar el contacto visual y querer estar solo.
  • Dificultades para comprender los sentimientos de otras personas y para hablar de sus propios sentimientos.
  • Presentar retrasos en las destrezas del habla y el lenguaje.
  • Repetir palabras o frases una y otra vez (ecolalia).
  • Dar respuestas no relacionadas con las preguntas que se le hacen.
  • Irritarse ante los cambios, aunque sean sutiles.
  • Demostrar intereses obsesivos.
  • Mover las manos de forma repetitiva,  mecerse o girar en círculos.
  • Reaccionar de forma  poco habitual al sonido, el olor, el gusto, el aspecto, el tacto o el sonido de las cosas.

Tratamiento de los Trastornos del Espectro Autista

En la actualidad no existe cura para los TEA. Sin embargo,  existen factores y condiciones que pueden mejorar la calidad de vida de las personas que los padecen. Es muy importante que el diagnóstico se realice de manera precoz y que se administre una apropiada intervención temprana.