Sanidad advierte sobre el peligro de los cigarrillos electrónicos

El Ministerio de Sanidad advierte sobre los peligros que comporta fumar cigarrillos electrónicos. En concreto en el documento publicado en forma de acuerdo de la Comisión de salud pública el pasado 14 de febrero: ‘‘Productos del tabaco y relacionados: implicación de su consumo en la salud pública”.

El problema de los productos de tabaco sin combustión, según la Comisión es que “generan un aerosol que contiene nicotina en proporción igual o superior a los cigarrillos con combustión”, con lo que producen efectos fisiológicos y adictivos “equivalentes al tabaco por combustión”. Los cigarrillos electrónicos, por su parte, contienen “sustancias cancerígenas” tanto en líquidos como en el vapor. Sin embargo, estos productos se publicitan como inocuos, sin embargo se han detectado riesgos importantes la salud asociados al uso o exposición al vapor de los cigarrillos electrónicos.

A tener en cuenta en el consumo de los cigarrillos electrónicos:

  • A corto plazo, se han hallado efectos fisiológicos adversos en las vías respiratorias similares a aquellos asociados al humo del tabaco. Son necesarios más estudios para conocer los efectos a largo plazo.
  • Se han encontrado sustancias cancerígenas en líquidos y vapor de cigarrillos electrónicos. Se han descrito numerosas intoxicaciones y efectos adversos relacionados con estos productos, algunos severos.
  • La utilización de estos productos genera emisión de propilenglicol, partículas PM2.5, nicotina y sustancias cancerígenas que pueden contaminar los espacios cerrados, con los consecuentes riesgos por exposición pasiva.
  • Respecto a los patrones de consumo de estos productos, los cigarrillos electrónicos se utilizan especialmente por fumadores, fumadores que quieren dejarlo y exfumadores.
  • La proporción de adolescentes y adultos jóvenes que han probado o utilizan los cigarrillos electrónicos es notable y está sufriendo un alarmante aumento, como muestran encuestas en Francia, Polonia y Estados Unidos, entre otros.
  • Aunque comparativamente la proporción de no fumadores que utilizan estos productos sea menor que entre los fumadores por el momento, los datos indican el rápido desarrollo de un nuevo mercado para el uso y dependencia de la nicotina con consecuencias impredecibles.
  • La seguridad y la eficacia de los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no han sido demostradas. Podrían reducir el deseo de fumar y otros síntomas característicos del abandono, aunque algunos fumadores podrían cambiar temporalmente el consumo de tabaco por estos productos, una proporción muy baja parece llegar a la cesación sostenida en este modo.
  • Según los datos disponibles, la duración a largo plazo del cambio de consumo de tabaco por cigarrillos electrónicos o la cesación completa no está clara.
  • Potencialmente podrían actuar en el mantenimiento o iniciación de la adicción a la nicotina.
  • La visión individual del concepto de reducción de daños no parece coincidir con la visión poblacional de la prevención del tabaquismo, ya que la promoción de estos productos podría incorporar nuevos adictos a la nicotina.