El mundo puede prevenir los 7 millones de muertos por la contaminación del aire

Según informó la ONU en su portal de noticias el pasado 30 de octubre, el mundo puede prevenir los 7 millones de muertos por la contaminación del aire. Estos datos se basan en las investigaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su máximo responsable, el  Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que la polución atmosférica representa uno de los mayores retos para la salud mundial y hay que actuar con urgencia para detenerla: “La contaminación del aire mata a 7 millones de personas cada año. En todo el mundo, 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado debido a las emisiones del tráfico, la industria, la agricultura y la incineración de residuos”.

A estas cifras hay que añadirle que unos 3000 millones de personas usan habitualmente combustibles contaminantes en el interior de sus hogares para cocinar y calentarse, y que un tercio de las muertes por ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas se deben a la contaminación atmosférica.

Un peligro que respiramos

“Nadie se escapa desde el vientre materno hasta la tumba”, manifestó gráficamente el director general de la OMS al describir el peligro que entraña el respirar aire tóxico. Pese a esta compleja situación, Tedros manifestó su optimismo ya que los 7 millones de muertes son prevenibles. “Tenemos todo lo que necesitamos para actuar”, resaltó.

Entre las medidas que está implementando la OMS destacó la capacitación de los profesionales de la salud y una mejor coordinación para actuar en los ámbitos de la energía, el clima y el medio ambiente, mediante acuerdos mundiales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París sobre el Clima y la Agenda Urbana 2030.

Otro de los objetivos básicos que apuntó es involucrar a los sectores del transporte, la planificación urbana, la vivienda, la energía y el medio ambiente, proporcionándoles las herramientas, los recursos y el apoyo necesarios para evaluar los impactos en la salud de sus decisiones políticas. El Dr. Tedros también pidió un compromiso mundial que englobe a gobiernos, líderes comunitarios, alcaldes, la sociedad civil, junto al sector privado y al ciudadano de a pie.

Del mismo modo, solicitó un acuerdo, tanto por parte de las ciudades como de los países, para cumplir con las normas de la OMS en materia de calidad del aire durante los próximos 12 años y alcanzar un pacto “unánime” sobre la necesidad de un mundo libre de contaminación atmosférica.