EL uso correcto de las latas de bebidas

El portal de noticias Eroski ha publicado una serie de consejos útiles para el consumo de uno de los envases más utilizados, las latas de bebidas. En este sentido, informa de que las latas son seguras siempre que se mantengan unas normas de manipulación apropiadas.

Durante el camino de estos envases hasta el consumidor, las latas suelen entregarse en paquetes protegidos por un envoltorio de plástico retráctil que aleja el producto de la suciedad. Si se conservan en unas condiciones adecuadas de almacenamiento, se asegura que las latas no se han expuesto a agentes nocivos como el polvo u otros materiales tóxicos. Para que existiera riesgo para la salud, la carga microbiológica de las latas tendría que ser muy alta.

Los consejos que Eroski cosnumer recomienda seguir son:

  • Antes de abrir una lata, debe limpiarse bien por fuera. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que pasar un pañuelo no eliminaría posibles microorganismos patógenos; sí quitaría polvo o algún resto orgánico. El pañuelo limpia, pero no desinfecta.
  • La lata tiene que estar en buenas condiciones, no debe estar oxidada, ni tener golpes o estar hinchada.
  • Si la lata está inflada, puede ser signo de contaminación bacteriana por una esterilización incorrecta o la presencia de poros. En estos casos, las bacterias crecen y generan gas que infla la lata.
  • Si tiene golpes, puede haber contaminación química a causa del óxido de la lata que entra en contacto con el alimento cuando se desprende el esmalte del interior.
  • En algunas ciudades españolas, como Barcelona, las autoridades sanitarias han advertido del riesgo que comporta adquirir latas de bebidas procedentes de vendedores de calle, ya que pueden no cumplir con las condiciones higiénicas necesarias. Aseguran que, en estos casos, las latas se almacenan y se manipulan sin tener en cuenta ninguna medida de higiene.

En España, el mercado de latas de bebidas experimentó, en 2014, un importante crecimiento, según datos de la Asociación de Latas de Bebidas. En total, durante el año 2014 se vendieron 3.508 millones de latas de refresco, “lo que supone un crecimiento del 3,6% respecto al año anterior”.

Las latas son envases metálicos utilizados para almacenar alimentos y bebidas. Estos envases están hechos sobre todo de aluminio y acero laminado resistente a la oxidación. En el caso de las bebidas, este tipo de envase tiene ciertas particularidades que lo convierten en una de las principales opciones de almacenamiento: protege la bebida de la luz y le confiere estanqueidad; se enfría de forma rápida; es resistente y ligero.

La mayoría de latas de cerveza están hechas de aluminio, un metal de color blanco plateado, buen conductor de la electricidad y el calor, ligero, que se oxida con rapidez. En la industria alimentaria, además de las latas de bebida, también se usa para papel de aluminio y conservas, así como para la elaboración de ollas o bandejas. Este material actúa como barrera protectora en la pérdida de aromas de los alimentos, los protege de la luz, el oxígeno, la contaminación y la humedad.