La adicción a los videjuegos ya es una enfermedad mental según la OMS

La adicción a los videojuegos ya es considerada oficialmente una enfermedad mental, según la nueva clasificación de enfermedades  publicada por la OMS el pasado 17 de junio en su base de datos CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades).

La CIE es el instrumento fundamental para identificar tendencias y estadísticas de salud en todo el mundo, contiene alrededor de 55 000 códigos únicos para traumatismos, enfermedades y causas de muerte. Proporciona un lenguaje común que permite a los profesionales de la salud compartir información sanitaria en todo el mundo.

En la revisada base de datos de enfermedades,  la OMS identifica la adicción a los videojuegos como un patrón de comportamiento  grave que “prevalece frente a otros intereses vitales” de quien lo padece. Para demostrar la gravedad de esta enfermedad,  constata cuadros de comportamiento de juego que conducen a angustia o deterioro significativo para quienes la sufren, normalmente detectables a partir de los 12 meses.

Entre otros patrones de conducta , en la CIE se destaca la falta de control sobre los juegos, con énfasis a la frecuencia, intensidad, duración, terminación y contexto que se le dedica a los mismos.

Otras novedades en la base de datos CIE

La nueva CIE también refleja los progresos en medicina y los avances en la comprensión científica. Por ejemplo, los códigos relativos a la resistencia a los antimicrobianos están más en consonancia con el Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (GLASS). También contiene nuevos capítulos: uno sobre medicina tradicional —lo cual es significativo, ya que, aunque millones de personas usan la medicina tradicional en todo el mundo, esta nunca había sido clasificada en este sistema—, y otro sobre salud sexual, en el que se incluyen afecciones que anteriormente estaban clasificadas en otras secciones (por ejemplo, la incongruencia de género se incluía dentro de las afecciones mentales) o se describían de modo diferente.

«Un principio clave de esta revisión fue simplificar la estructura de codificación y las herramientas electrónicas, lo que permitirá a los profesionales sanitarios registrar las afecciones de forma más fácil y completa», dice el Dr. Robert Jakob, Jefe de Equipo de Terminologías y Normas de Clasificación de la OMS.