Consejos para mejorar el tránsito intestinal en verano

El verano es una estación del año propicia para aumentar los problemas de tránsito intestinal que afectan a la salud y al bienestar. Por una parte, fruto de la ingesta de gérmenes patógenos aumentan los casos de gastroenteritis y diarreas. Por otra parte, los cambios de hábitos normalmente asociados al traslado de residencia por vacaciones suelen provocar problemas en la regulación de la frecuencia del tránsito intestinal, especialmente en la población femenina.

Según la Asociación Española de Gastroenterologia, (AEG), para las sociedades occidentales, los límites normales del ritmo deposicional oscilan entre tres deposiciones diarias como máximo y tres deposiciones semanales como mínimo. Debe hacerse notar que estas frecuencias consideradas “normales” se hicieron públicas para atenuar la preocupación, a menudo obsesiva, de las sociedades occidentales por los hábitos defecatorios.

Sin embargo, aunque el médico suele centrar su atención en la frecuencia del ritmo deposicional, los resultados de una encuesta realizada sobre población general demuestran que este síntoma tiene significados diversos para las personas. Según la  AEG,  el 52% de la población entiende por estreñimiento la necesidad de un esfuerzo defecatorio excesivo o desproporcionado; un 44% considera que padece estreñimiento cuando exterioriza heces duras y de escaso volumen y un 34%, cuando no consigue evacuar, a pesar de experimentar el deseo consciente de la defecación. Solo el 32% de la población define el estreñimiento como una baja frecuencia en el ritmo deposicional.

Consejos para mejorar el transito intestinal

  1. Consumir abundante fibra. Es recomendable consumir cinco piezas de fruta y verdura al día, así como legumbres.
  2. Beber agua. Es recomendable consumir entre 1,5 y 2 litros al día.
  3. Reducir el consumo de grasas saturadas, moderando el consumo de carne a la semana, y aumentando el de pescado, especialmente el azul.
  4. Evitar alimentos astringentes. Que pueden estar indicados en el tratamiento de las diarreas, pero evidentemente no activan el tránsito intestinal,  entre otros: arroz, zanahorias, arándanos, plátanos: manzanas (sin piel), peras.
  5. Evitar las harinas refinadas, platos precocinados o dulces.
  6. Aumentar el consumo de alimentos que favorezcan el tránsito intestinal,  por ejemplo  ciruelas, kiwis, y los que contienen harinas integrales con el salvado incluido.
  7. Comer despacio, ayuda a que el bolo alimenticio se procese de forma óptima y sea más fácil de evacuar.
  8. Practicar ejercicio físico, especialmente orientado para activar la zona abdominal.
  9. Evitar el consumo de alcohol y tabaco que pueden afectar a la salud de la flora intestinal
  10. Establecer horarios y rutinas regulares en las comidas.
  11. Si es preciso utilizar complementos alimenticios para la mejora de la flora intestinal, consultando al farmaceutico.