Alergias de Otoño

Aunque el nivel máximo de alérgenos en el aire se encuentra en la estación primaveral, debido a la polinización de algunas plantas y árboles, en otoño también abundan causas para que las personas sensibles sufran alergias que requieren tratamientos específicos.

Es precisamente en otoño cuando algunas plantas inician su polinización. El aumento de la humedad y otros factores también pueden afectar a personas sensibles. A continuación enumeramos algunas causas de las alergias otoñales:

  • Moho. Mediante sus esporas que circulan por el aire. Pueden aparecer en espacios interiores o en el exterior y son muy pequeñas y difíciles de detectar siendo fácilmente inhaladas. Los ecosistemas favorables a las esporas de los hongos son las acumulaciones de hojas caídas y las zonas húmedas de sótanos baños y las cocinas. Para prevenir el problema lo más efectivo en el hogar es utilizar un deshumidificador que mantenga el aire entre el 35% y el 50% de humedad. La limpieza de baños y cocinas con productos anti-moho, o con vinagre, puede disminuir la aparición de las esporas.
  • Ambrosía. Una sola planta puede producir hasta mil millones de granos de polen que siendo muy livianos flotan en el aire y se trasladan con facilidad. Su presencia se manifiesta desde mediados de agosto y puede permanecer hasta fin de octubre.
  • Ácaros. Cuando se reduce la ventilación por el uso de la calefacción, pueden proliferar los ácaros. Las proteínas de sus líquidos digestivos producen un alérgeno muy intenso, y es en otoño e invierno cuando estas partículas causan las mayores molestias debido precisamente a las condiciones ambientales propicias en los hogares. Para prevenir los ácaros la solución es la limpieza frecuente del polvo y la eliminación de objetos que puedan acumularlo, tales como cortinas o alfombras. Se debe hacer hincapié en la limpieza del dormitorio, ya que un colchón aloja hasta dos millones de ácaros y la ropa de cama y la decoración son propensas a acumular polvo.
  • Las mascotas. En relación con la poca ventilación, los pelos de las escamas de la piel y el pelo de nuestras mascotas (perros y gatos) acumuladas junto con el polvo, pueden producir alergias. Para evitarlas seguiremos el mismo proceso que el de prevención de ácaros del polvo.