El 26% de la población sufre algún trastorno del sueño

Hasta hace poco no se consideraba la falta de sueño como un verdadero problema de salud. No descansar de forma correcta implica no poder desarrollar una actividad normal durante el día y además sufrir otras consecuencias de riesgo para la salud, como dificultades respiratorias.

La medicina del sueño comenzó a desarrollarse en los años 70. Pero no es hasta ahora cuando las consultas por este motivo comienzan a aumentar. Según informa el Instituto Europeo del Sueño, hasta un 26% de la población española acude en la actualidad al médico para tratar de mejorar su descanso y sueño, y su calidad de vida en el proceso.

Los trastornos más comunes del sueño se dividen por franjas de edad. Entre niños y adolescentes, lo más habitual es sufrir insomnio, piernas inquietas y terrores nocturnos. En adultos y mayores de 65 años, la apnea del sueño encabeza la lista, seguida muy de cerca por el insomnio. También en este grupo destacan otros problemas como la narcolepsia o la parasomnia. Aunque el factor común es la imposibilidad de descansar de la manera adecuada.

Aun así, España se mantiene por debajo de la media en comparación con el resto de Europa e incluso con otros países el mundo. Frente al 26% de españoles que afirma padecer trastornos del sueño, la media europea es del  31% y más del 56% de Estados Unidos. En el otro extremo se encuentra Japón, en cuyo caso solo el 6% de la población sufre alguno de estos problemas.

Cómo tratar los trastornos del sueño

Lo más recomendable en caso de sufrir algún trastorno que impida descansar, es acudir a un lugar especializado en estos problemas para iniciar un tratamiento adecuado. No obstante, existen algunas rutinas que todo el mundo debería seguir a diario.

Entre dichos hábitos, hay que tener en cuenta la alimentación, la actividad física, y otras rutinas relacionadas especialmente con la tecnología. Así, no se aconseja cenar en abundancia ni alimentos de difícil digestión. Pero sí se recomienda practicar actividad física con frecuencia para llegar a la hora de dormir con más cansancio. Además, es aconsajable dejar de utilizar cualquier dispositivo electrónico como mínimo una hora antes de ir a la cama. En los casos más complicados, conviene también seguir algunas técnicas de relajación y respiración que ayuden a conciliar el sueño.